Azores, un paraíso más allá del anticiclón

con No hay comentarios

Olá! Así saludan en Portugal

¿Qué sabéis de este destino más allá de su famoso anticiclón? Sinceramente, yo también lo desconocía todo antes de pasar allí mis vacaciones el verano pasado.

 

Este archipiélago de 9 islas (Sao Miguel, Pico, Terceira, Faial, Flores, Sao Jorge, Graciosa, Sta. Maria y Corvo), situado en pleno océano Atlántico, es un verdadero paraíso que merece la pena visitar. Aunque con rasgos comunes, una exuberante naturaleza, cada isla mantiene características propias. Dependiendo del tiempo a disposición, os recomiendo conocer más de una. En mi caso fueron 4: Sao Miguel, Pico, Sao Jorge y Faial, durante 17 días, pernoctando en 2 de ellas: Sao Miguel y Pico.

Transporte:

Cada isla tiene aeropuerto, en algunos casos, internacional. También existe una red de ferries que conecta las islas según rutas establecidas por colores, pero ¡atención! dependiendo de la ruta, el trayecto puede ser muy largo y, entonces, mejor optar por el avión. La compañía local es SATA. Internamente conviene alquilar coche y es recomendable reservar con meses de antelación. El transporte público urbano e interurbano es limitado en rutas y horarios y, en algunas islas, prácticamente inexistente. En Sao Miguel operan varias compañías. El auto-stop está aceptado y es seguro.

Clima: se suele decir que en Azores puedes tener las 4 estaciones en un solo día. En verano, no existe el frío invernal, pero sí se puede dormir cubierto con sábana y manta o edredón y pasar mucho calor durante el día, porque aunque las temperaturas no superen los 25º, la humedad puede llegar al 100% y, en ocasiones, puedes tener niebla por la mañana y despejarse un rato después.

Como atractivos turísticos os aconsejo sus lagos, playas de arena negra, acantilados, piscinas naturales, termas, volcanes, cascadas, parques, jardines botánicos, viñedos en suelo volcánico, plantaciones de piñas autóctonas y, en Sao Miguel, ¡las únicas plantaciones de té de Europa! Además, la gran mayoría de estos lugares son de acceso público gratuito.

Su flora es de una exuberancia única con 115 especies protegidas. Sorprenden sus hortensias gigantes que cubren grandes extensiones de terreno, sus flores de vivos colores, sus bosques de vegetación endémica…

Para los amantes del trekking, el senderismo y los paseos en plena naturaleza, como en mi caso, comentaros que, a menudo, la ruta transcurre por la calzada. Por el camino, encontraréis numerosos merenderos y puntos panorámicos. Una excursión especial es la subida al monte Pico, el punto más alto de Portugal, en la isla del mismo nombre. Si el día es claro y sereno podéis ir por vuestra cuenta siguiendo las indicaciones que os darán cuando os registréis en el refugio a los pies de la montaña. Si las condiciones no son óptimas, mejor ir acompañados de un guía profesional.

Aconsejo vivamente el alojamiento en casa rural y/o con locales. Sus gentes destacan por un carácter cálido y amable.

A nivel gastronómico su propuesta es variada y sabrosa, simple, pero de calidad. Destacaría su pescado y marisco (¡no dejéis de probar las lapas!), el queso de la isla de Sao Jorge, el cocido, el pan y las patatas de Furnas, la piña y el té autóctono de Sao Miguel. Para beber, vinos y licores de la isla de Pico. Y en verano, cuando las fiestas son numerosas, degustad los bocadillos a base de cerdo asado y mantequilla, acompañado de cerveza local.

En el post os dejo algunas fotos que tomé durante el viaje y que espero os animen a visitar estas bonitas islas.

¡Hasta pronto!

Lagom

Periodista

Dejar un comentario