Cenas rápidas y sanas

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¿Os ocurre que al llegar a casa, cansadas del trabajo, además de tener que hacer la cena os toca pensar en qué le gusta a unos y a otros? ¿Os limita la variedad de alimentos y no sabéis cómo salir de esa monotonía? En este post os enseñamos a preparar cenas rápidas y sanas.

Para resolver el problema de la variedad, la rapidez, los gustos, la apetencia y por supuesto el equilibrio de la dieta sin recurrir a productos procesados ni precocinados, os propongo la idea de preparar cenas rápidas y sanas para compartir con un tipo único de alimento.

A continuación, os pongo el ejemplo de una cena de estas características para una familia de dos adultos y dos niños:

 

Platos individuales con un poco de:

  • Lechuga
  • Tomate
  • Cebolla
  • Pepino
  • Manzana troceada
  • Nueces
  • Queso cortado a dados
  • Plato de arroz
  • Plato de lentejas
  • Pollo ( plancha, rebozado, estofado…)
  • Huevos duros

Otras ideas:

  1. Lentejas con arroz, tomate y pollo rebozado.
  2. Ensalada de arroz con nueces, queso, manzana, pimiento, pollo y cebolla.
  3. Lentejas con huevo duro, lechuga y pimiento.
  4. Arroz con huevo duro y tomate.
  5. Lentejas con pollo rebozado y queso fundido con entrante de manzana y pepino.
  6. Risotto de arroz con queso y cebolla y pollo rebozado o huevo hervido.
  7. Ensalada de lentejas con nueces, lechuga, manzana y queso.

Ya tenemos una variedad importante en la mesa para que cada uno coja lo que más le apetezca. Lo que se termine debe ser reemplazado al día siguiente por otro alimento diferente.  Si ha sobrado, se consume al día siguiente; pero si se terminaron las lentejas, escogeremos garbanzos o judías blancas, e iremos rotando. Si se termina el arroz, lo substituiremos por pasta, cuscus, quinoa o similares. Con las frutas y las verduras haremos exactamente lo mismo.

Apostaremos por escoger alimentos de temporada y siempre respetaremos el plato con un único alimento. Las proteínas también irán rotando y variando cada día; pescado, cerdo, pollo, huevos, ternera…  De este modo podremos elegir entre un sinfín de posibilidades.

Este sistema de menú estimula la creatividad y promueve que nuestros niños colaboren en su preparación. Otra de sus ventajas es que resulta muy económico y práctico, ya que trabajamos con alimentos poco perecederos, fáciles de conseguir y de elaborar. Espero que os guste. El juego y la diversión están servidos.

Montse Alives

Técnico en dietética y nutrición

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