Conciliar trabajo y familia

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Conciliar trabajo y familiaUna de las principales inquietudes de la sociedad moderna es conciliar trabajo y familia. Si mantener este equilibrio durante el curso escolar es misión complicada, en verano roza lo imposible.

La creciente incorporación de los dos miembros de la pareja al mercado laboral y las largas jornadas de trabajo interfieren en la vida personal de forma significativa y entorpecen cada vez más la ansiada conciliación entre vida laboral y familiar.
Por ese motivo, una vez finalizado el curso escolar, la gran mayoría de familias ha trazado ya sus estrategias para que el cuidado de los hijos no interfiera en su actividad profesional.
Conciliar trabajo y familia

Finalizado el curso escolar, muchas familias han trazado ya sus estrategias para que el cuidado de los hijos no interfiera en su actividad profesional. 

Si tenemos en cuenta que una de cada tres familias españolas no puede ir de vacaciones ni una semana al año, según la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística, vemos que los recursos disponibles marcan la diferencia en este sentido. Mientras algunos niños disfrutan de unos divertidos y merecidos meses de vacaciones en campamentos de verano, colonias u otras actividades programadas, otros se tienen que conformar con realizar modestas salidas que no descalabren la maltrecha economía familiar.
Conciliar trabajo y familia

A falta de políticas que favorezcan la conciliación del trabajo y la familia, vuelven a ser madres, abuelas y cuidadoras contratadas quienes se sitúan en primera línea de batalla.

A falta de políticas que favorezcan la conciliación, como pueden ser los subsidios para el cuidado de los hijos, los servicios de guardería en empresas, o la ampliación de la baja de maternidad o paternidad, vuelven a ser las madres, las abuelas y las cuidadoras contratadas, por este orden, quienes se sitúan en primera línea de batalla. Porque, recordemos, son ellas las que se ocupan del cuidado de hijos, nietos y vecinos, acostumbradas como están a renunciar a la estabilidad laboral y a su tiempo libre. Hacer frente a esta responsabilidad es una cuestión de prioridades, dicen.
El verano es largo y merece la pena disfrutar a tope con los hijos. Yo, personalmente, lo hago. Ahora y siempre. Aunque la vida familiar y la laboral no parezcan muy buenas amigas, pueden llegar a nutrirse y a beneficiarse mutuamente si nos satisfacen.

Yolanda Sarria Viñolo

Yolanda Sarria Viñolo

Periodista

Psicólogo online. Logopeda online. Pedagogo online. Abogado de familia online

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