Ruptura de pareja: matrimonio vs pareja de hecho

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Ruptura de parejaCuando las parejas deciden poner fin a su relación pueden tener dudas legales que deberá solventar su abogado. Si han contraído matrimonio –ya sea civil o canónico- optarán por la separación judicial, el divorcio o la nulidad, en su caso. Las parejas de hecho, en algunos supuestos, tampoco están exentas de regular su nuevo estado.

Ruptura de pareja: matrimonio vs pareja de hecho

La separación judicial está regulada en los artículos 81 y siguientes del Código Civil y su declaración judicial produce la suspensión de la vida en común de los casados, al tiempo que cesa la posibilidad de vincular bienes del otro cónyuge en el ejercicio de la potestad doméstica. El vínculo matrimonial se mantiene, los cónyuges siguen casados, pero concluye el deber de seguir viviendo juntos, guardarse fidelidad y socorrerse mutuamente.

El divorcio disuelve el matrimonio. Por tanto, tras un divorcio, los miembros de la pareja pasarán de casados a solteros y estarán en disposición de contraer nuevamente matrimonio civil con la misma persona o con un tercero. La pareja separada siempre podrá reconciliarse o, si lo desea, divorciarse.

Cómo tramitar la ruptura 

La reforma introducida por la Ley 15/2015 de 2 de julio simplificó enormemente los requisitos exigidos para optar a la separación y al divorcio, evitando tener que acudir al trámite previo de la separación matrimonial para divorciarse, eliminando las causas de separación y de divorcio.

De este modo, en la actualidad se decretará judicialmente la separación o el divorcio a petición de ambos cónyuges o de uno con el consentimiento del otro, una vez transcurridos tres meses desde la celebración del matrimonio. A la demanda se acompañará un convenio que regulará los efectos de la separación o del divorcio.

Las parejas de hecho con hijos menores de edad, o mayores que convivan con ellos y sean económicamente dependientes, deberán regularizar la ruptura respecto de sus hijos a través del mismo proceso judicial que las casadas.

Por consiguiente, la obtención del divorcio o de la separación se rige por el cumplimiento de un requisito objetivo como es el transcurso de un plazo de tres meses desde el matrimonio.

La demanda la podrá interponer uno solo de los cónyuges, sin respetar dicho plazo, cuando se acredite la existencia de un riesgo para la vida, la integridad física, la libertad, la integridad moral o libertad e indemnidad sexual del cónyuge demandante, o de los hijos de ambos, o de cualquiera de los miembros del matrimonio.

En ambos casos, la separación y el divorcio provocan la revocación de poderes que se hayan otorgado, la pérdida del derecho a heredar abintestato (sin testamento) así como de la legítima y la disolución del régimen económico matrimonial.

Parejas de hecho

Cuando dos personas conviven en una comunidad análoga al matrimonio serán consideradas pareja estable:

  • Si su convivencia dura más de dos años ininterrumpidos.
  • Si durante la convivencia han tenido descendencia.
  • Si formalizan la relación en escritura pública.

Las causas de extinción de la «pareja de hecho» serán el cese de la convivencia, la muerte de uno de ellos, el matrimonio, el acuerdo formalizado en escritura pública o la voluntad de uno de ellos notificada fehacientemente al otro.

Hay que tener en cuenta que en aquellos casos en que haya hijos menores de edad o mayores que convivan y dependan económicamente de los padres, la pareja de deberá regularizar los efectos de la ruptura respecto de sus hijos a través del mismo proceso judicial descrito para los supuesto en que exista matrimonio. Para ello, su letrado deberá redactar el convenio regulador si el trámite es de común acuerdo, o a solicitud de uno de ellos con el consentimiento del otro, o a través del trámite contencioso si no existe acuerdo entre los progenitores.

Es de destacar que las parejas de hecho pueden tener muchas más dificultades probatorias respecto de la existencia o duración de la pareja de hecho dependiendo del modo de constitución y/o extinción, cosa que no sucede cuando se opta por el matrimonio, pues éste se inscribe siempre en el registro civil al constituirse. Y al igual que la separación judicial o el divorcio, también se inscribirá en nota marginal, resultando que en el certificado de matrimonio que se solicite constarán todos los datos necesarios para acreditar el estado civil.

Enric Massuet

Abogado del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona

Programa de doctorado de Derecho Procesal UB – Suficiencia Investigadora

 

 

 

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