Habilidades sociales para el éxito

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Habilidades sociales para el éxito¿Te has parado a pensar alguna vez por qué hay personas que se sienten seguras y logran sus objetivos y otras no? Entre otros factores, las habilidades sociales son fundamentales para alcanzar el éxito.

“Ha tenido suerte”, “se lo han puesto muy fácil en la vida”, “tiene padrinos” son algunas de las frases hechas a las que solemos recurrir para referirnos a aquellas personas que disfrutan de una situación privilegiada. Y efectivamente, no podemos negar que existen personas que tienen un camino más llano que otras para materializar sus sueños, ya sean económicos o sociales.

También habrás podido comprobar que algunos no se benefician de estas ventajas “a priori” y sin embargo llegan incluso más lejos que los que cuentan con importantes medios a su alcance.

¿Dónde se encuentra la clave que nos hace sentir seguros en el ámbito personal, en el lugar de trabajo, o en los estudios? ¿Cómo podemos sentirnos satisfechos en nuestras relaciones personales y sociales?

Nacemos con un bagaje genético (temperamento) y las experiencias que tenemos modelan nuestro carácter, consolidando la personalidad al final de la adolescencia-juventud. En base a nuestra predisposición temperamental y lo aprendido, desarrollamos un talante determinado para encarar las situaciones.

A pesar de que los jóvenes cada vez están más preparados en competencias y habilidades, en muchos casos carecen de inteligencia emocional y habilidades sociales. No me refiero a si uno es extrovertido o introvertido, ya que se puede ser muy abierto y sociable, pero carecer de las habilidades necesarias para interactuar con las demás personas y alcanzar los objetivos.

A pesar de que los jóvenes cada vez están más preparados en competencias y habilidades, en muchos casos carecen de inteligencia emocional y habilidades sociales.

Habilidades sociales para el éxitoEn general, los y las jóvenes aprenden idiomas y viajan más que la generación anterior, pero en bastantes casos no saben solucionar problemas, utilizar la comunicación asertiva ni defender sus derechos.

Estos jóvenes pueden tener padres y madres resolutivos, o no. Sin embargo, me duele que no aprendan estas habilidades tan necesarias y, aunque sus competencias y destrezas motoras sean muy buenas, carecen de una formación indispensable para “ir por la vida”.

También existe otro tipo de perfil más joven que “no sabe” o “no quiere” orientarse para desplazarse cuando no lo llevan en coche, ni buscar un billete de tren utilizando su tarjeta joven o simplemente preguntar a “San Google” lo que no saben acerca de “buscarse la vida”. En otras ocasiones, en sus relaciones tampoco aprenden a “decir no” y consienten por miedo al rechazo o por comportarse de forma pasiva, dejando que sea el otro quien tome las decisiones.

En jóvenes y en edades más tempranas, la carencia de habilidades sociales puede favorecer el acoso escolar, tan frecuente en nuestra sociedad.

En cuanto a los adultos, en ocasiones nos comportamos con firmeza y seguridad y en otras, en cambio, nos mostramos temerosos. ¿Cuántas veces hemos comprado algo que no queríamos por no saber decir que no?, ¿no hemos sido capaces de cortar una conversación cuando nos vendían algún producto de forma agresiva?, o ¿hemos aguantado a un superior que nos hablaba de forma déspota y nos hemos sentido humillados ante los demás? Todo ello es consecuencia de no tener nuestros objetivos claros y de no utilizar las habilidades sociales aprendidas.

En mi opinión, podemos dar importancia a estas habilidades siempre y cuando también nos ocupemos de lo que hay detrás de ellas, me refiero a aquello que no se ve, pero que nos mueve por dentro. Se trata de nuestros valores  personales, profesionales y sociales, aquéllos que dan sentido y significado a nuestra vida, con los que debemos ser coherentes. Si estamos alineados con nuestros valores, tendremos más fuerza para expresar lo que deseamos, necesitamos o rechazamos.

Habilidades sociales para el éxito

¿Por qué no nos sentimos satisfechos?

No hemos aprendido el valor de la autoestima ni a defender nuestra dignidad con habilidades sociales. Estas habilidades consisten en una serie de conductas que aumentan nuestras posibilidades de mantener relaciones interpersonales satisfactorias y de conseguir que los demás no nos impidan lograr nuestros objetivos.

Las personas que tienen éxito muestran buena actitud, autoestima, confianza y una personalidad flexible, tolerante y afable. Al mismo tiempo, suelen ser altruistas y tienen sentido de pertenencia a una sociedad. Por todo ello, aportan su granito de arena y comparten lo que han recibido. Adquieren competencias para lo que se proponen, eligen lo que desean y lo van a buscar con motivación, perseverancia y pasión. Son capaces de distinguir a las personas que intentan frenar la consecución de sus metas y a las que les sirven de empuje y ayuda para conseguirlas.

Otras personas muy hábiles utilizan sus encantos para manipular a los demás y no poseen esos valores éticos y generosos. Y aunque lleguen a alcanzar éxito social y poder, caen con facilidad del pedestal.

Las personas de éxito adquieren competencias para lo que se proponen, eligen lo que desean y lo van a buscar con motivación, perseverancia y pasión.

Habilidades sociales para el éxito

Habilidades sociales para el éxito

  • Expresar lo que sentimos o queremos decir en clave de primera persona “YO” pienso, creo, opino…
  • Saber decir no, o aplazar nuestra respuesta hasta que lo tengamos claro: Ahora no lo sé, ya te lo confirmaré mañana…”
  • Aprender a recibir cumplidos y a expresarlos a los demás: “Muchas gracias, me alegro”
  • Hacer quejas de forma asertiva y recibirlas: “Cuando llegas tarde, me siento…”
  • Pedir información o aclaraciones: “¿Qué quieres decir con que soy un impresentable?”
  • Interactuar con alguien para tener más probabilidades de gustarle: “Hola soy Pepe y me gustaría invitarte…”
  • Conocer los estilos de comunicación y diferenciarlos: Os dejo dos fragmentos de la película “Mejor imposible” en la que podemos observar cómo una misma persona puede tener un estilo u otro (agresivo, pasivo y asertivo)
  • En este primer vídeo podrás ver los estilos agresivo y pasivo.
  • En el segundo vídeo, el que antes se comportaba de forma pasiva pasa a comportarse asertivamente.
  • Responder a los demás con técnicas asertivas para saber manejar y/o neutralizar el poder de las personas con estilo agresivo.
  • Saber liderar un equipo, influyendo positivamente.
  • Expresarse frente a un pequeño grupo con asertividad.
  • Comunicar las ideas y/o proyectos en público, sin ansiedad.
  • Tener capacidad para comunicar a los demás lo que crees y sientes que es injusto de forma asertiva en el momento oportuno.
  • En este vídeo de TEDxCreativeCost, Celeste Headlee nos da 10 sabias reglas para mejorar nuestra conversación.
  • Hay que diferenciar el comportamiento de personas que carecen de estas habilidades de las que saben interactuar, pero no pueden porque la ansiedad les bloquea y les impide comportarse como desearían. En el primer caso, las habilidades sociales se han de aprender y en el segundo, es preciso abordar la ansiedad para que la persona pueda expresarse.

Mis recomendaciones:

  • Observa si sabes defender tus derechos y cómo lo haces.
  • Advierte lo mismo en tus hijos/as.
  • En esta semana, presta atención a los comentarios que te dirigen las personas en su comunicación: si se quejan, si te hacen cumplidos, peticiones, etc. y cómo lo hacen.
  • Al revés, también. Presta atención a cómo te diriges tú a los demás en el caso de que te moleste algo, si haces o no peticiones, cumplidos sinceros, si inicias conversaciones…
  • Analiza si haces cosas que no quieres, o aceptas tareas que no deseas por no saber decir “no”.
  • Decide. Hay dos formas de decidir: decidir tú o dejar que decidan por ti.
  • Presta especial atención al lenguaje no verbal (mirada, expresión facial, sonrisa, …)
  • Practica el agradecimiento, la empatía y la escucha activa.
  • Disfruta en tu día a día y evita cometer algunos errores ilustrados en el siguiente vídeo de TEDGlobal con Julian Treasure.

Si revisas tus valores y aprendes a mejorar tus habilidades sociales podrás sentirte más feliz y actuar con seguridad y confianza. Relacionarte satisfactoriamente te proporciona calidad de vida.

Relacionarte satisfactoriamente te proporciona calidad de vida.

No obstante, si no hay entusiasmo o ilusión en lo que emprendes ni sentido será más difícil ver el brillo en tus ojos. Ese brillo que surge cuando posees la fuerza de mejorarte a ti mismo y de compartir tus puntos fuertes con los demás desinteresadamente.

Los valores y las habilidades sociales no son innatos, se aprenden. El camino tiene dos vías paralelas. Una es el propio crecimiento personal que encuentra significado a la vida. La otra es el aprendizaje de las aptitudes y competencias para hacer aquello que te gusta, unido a las habilidades sociales para interactuar con la diversidad de personas con las que te vas a encontrar.

Teresa Morali Ferre. Psicólogo online

Teresa Morali

Especialista en Psicología clínica Col. 4682 Copc

Psicólogo Online

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