Islandia, tierra de glaciares y fuego

con No hay comentarios

Islandia, tierra de glaciares y fuegoViajar a Islandia en verano es sinónimo de nadar en la Laguna Azul, hacer senderismo, visitar cascadas, volcanes y pozas naturales. También descubrir la amabilidad de sus habitantes. Islandia es un destino que se sale del turismo de masas y, a la vez, accesible desde cualquier ciudad europea.

Recorrer los 1340 km de isla te puede llevar un par de semanas. Es el séptimo país menos poblado del mundo, detrás de Mongolia, y goza de la mejor calidad de vida del mundo, según Naciones Unidas. La mortalidad infantil es la quinta más baja del mundo y no existen ni la sanidad ni la educación privadas, por lo que los servicios públicos son muy buenos.
Islandia, tierra de glaciares y fuegoEs una tierra cubierta de glaciares, volcanes, colores y lava. Si quieres descubrir bonitos enclaves, podrás acceder fácilmente por la carretera número 1. A través de ella llegarás a los lugares más conocidos y espectaculares. Desde Reikiavik a Vik, Höfn, La Laguna Azul, Geysir, los parques nacionales como  Jökulsárgljúfur, Skaftafell, o la curiosa ciudad del norte, Akureyri.

En Islandia hay piscinas naturales geotérmicas, géiseres y cráteres de 200 metros de diámetro.

Islandia, tierra de glaciares y fuegoTe recomendamos contratar excursiones in situ para llegar a lugares recónditos. Islandia tiene un clima cambiante y para ello deberías ir con guías locales y vehículos preparados. Es la mejor manera de visitar desiertos y ríos, así como recorrer pistas que sólo los lugareños conocen.
En Islandia hay piscinas naturales geotérmicas, géiseres y cráteres de 200 metros de diámetro y 50 m de profundidad, con paredes de lava y cenizas rojizas. Puedes ver glaciares, como el de Langjökull, en la zona centro-occidental del país.
Hveravellir se encuentra en una zona desértica y alterna campos de lava con detritos glaciales. La solfatara se caracteriza por potentes chorros de vapor caliente y por sus pozos de agua caliente. Está rodeada por incrustaciones gris amarillentas de geiserita silícea y azufre. La temperatura es muy elevada y provoca intensos fenómenos de evaporación.
Islandia, tierra de glaciares y fuegoNo te puedes perder una visita al volcán Hekla, ni a la central eléctrica de Búrfell, así como tampoco a la Cascada de Skógafoss. Si quieres ver bloques de hielo, acércate al lago Fjallsárlón.
La reserva natural de Myvatn-Laxá es otra de nuestras recomendaciones, así como ir un día a avistar ballenas y observar a las ovejas y caballos de razas puras autóctonos, únicos en su especie.

La lengua islandesa se ha mantenido intacta durante siglos y es un motivo de orgullo entre sus habitantes.

Islandia fue a comienzos del siglo IX refugio de monjes irlandeses que la abandonaron cuando llegaron los vikingos a los que consideraban piratas paganos. Según el Libro de la Colonización, escrito durante los siglos XII-XIII, el primer colonizador de Islandia fue Ingólfur Arnarson, un navegante vikingo noruego. Llegó a las costas meridionales para fundar más tarde, en el 874, la capital, Reikiavik. Se inició un fenómeno migratorio de grandes dimensiones y llegaron a Islandia príncipes y terratenientes noruegos. También se congregaron grupos celtas procedentes de las Islas Británicas. Islandia fue habitada y se empezó a cultivar la tierra y a pescar.

En la actualidad, los islandeses compran más libros per cápita que cualquier otro país del planeta.

Islandia, tierra de glaciares y fuegoEn la denominada “Época de Sagas”, Islandia, aislada geográfica y políticamente, desarrolló un patrimonio literario que resume la cultura nórdica tradicional. Al margen de la Europa medieval, permaneció ajena al género caballeresco y fiel a sus orígenes culturales, de modo que fue codificando una tradición cultural, primero oral y después escrita, de héroes nórdicos, reyes y familias nobles. En la actualidad, los islandeses compran más libros per cápita que cualquier otro país del planeta.
La industria pesquera ha sido siempre el sustento del país hasta que en 2008 el país entra en una crisis financiera que se ha visto reflejada en el cine y en la música de la cantante Björk, entre otros. A pesar de todo, los islandeses han demostrado una capacidad de recuperación y un ejemplo de resiliencia impresionantes.
La lengua islandesa se ha mantenido intacta durante siglos y es un motivo de orgullo entre sus habitantes. Es fácil sentarse en un parque y hablar con la gente sobre todos estos temas. La mayoría habla inglés perfectamente y en verano sale a disfrutar de la luz y de las terrazas para recogerse luego en invierno y hacer la vida en casa. Hoy en día, Islandia se considera uno de los mejores países del mundo para ser mujer. Viajar sola no será un problema en la tierra de fuego.

Irene Cumplido Gavaldà

Irene Cumplido Gavaldà

Profesora de lenguas y periodista

 

 

Dejar un comentario