La socialización del niño en la escuela

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La socialización del niño en la escuelaEncajar bien en la escuela implica ser uno más, ceder el lugar que se ocupa en la familia, aceptar la autoridad del maestro y también las reglas del grupo. Pero este proceso, fundamental para la socialización del niño, no siempre es fácil. 

La socialización del niño es un proceso que comienza desde que es bebé. En las primeras etapas de la vida, la familia es su grupo de referencia, pero poco a poco la escuela y los maestros pasan a ser un referente importante. Sólo hace falta pararse un momento y volver la mirada hacia atrás para recordar a nuestros profesores, al que era cariñoso con nosotros, al severo…

En los primeros cursos de la escuela, el niño puede sentirse estrechamente unido al maestro y esto es positivo, de ahí la importancia de que familias y profesores vayan a la par, con el objetivo de ofrecer una base segura al niño. Tengamos en cuenta que a todos, padres y profesores, les importa que se produzca una buena adaptación a la escuela, pero en igual o mayor medida, les interesa a los propios niños.

La socialización del niño en la escuela
La socialización del niño en la escuela

Superación y autoestima

En la escuela, las exigencias sobre los niños van en aumento y la mayoría reacciona positivamente porque experimenta un placer en el hecho de superarse. El aprendizaje de nuevas habilidades y el reconocimiento de los logros incrementan su autoestima y obtienen gran satisfacción por pertenecer a un grupo. Asimismo, aprenden a superar las dificultades que surgen dentro del grupo, lo que les será de gran utilidad en el futuro.

El orden y la rutina que se crean en el grupo hacen posible que un solo maestro sea capaz de gestionar una clase llena de niños sin convertirse en un tirano.

La socialización del niño en la escuela
La socialización del niño en la escuela

Aprendizaje, inteligencia y emociones

Un tema que preocupa especialmente a padres y maestros es el aprendizaje. Para aprender, la inteligencia es muy importante, pero el aprendizaje requiere mucho más que inteligencia.

Si queremos comprender mejor cómo se produce el aprendizaje hemos de conocer los sentimientos que entran en juego. Esto incluye aceptar que hay cosas que el niño todavía no sabe, aceptar sentimientos de incertidumbre, frustración, soportar la decepción cada vez que se produce una dificultad y, al final, seguir con el deseo de aprender a pesar de los fracasos.

El aprendizaje requiere mucho más que inteligencia.

La experiencia del fracaso puede llevar a otros sentimientos, según la personalidad de cada niño. Es importante estar atentos y observar cómo maneja este sentimiento cada niño, siempre con la finalidad de ayudarle.

Si en el primer año de escuela primaria el alumno comprende los hechos, adquiere buenos hábitos y al mismo tiempo está motivado y sabe aceptar los fracasos será un buen comienzo para su futuro aprendizaje.

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Evitar comparar

La relación que se establece entre el niño y el profesor es muy importante. El aprendizaje no es una sucesión continuada de éxitos, pero sí debe ser un camino sembrado de satisfacciones.

La escuela es ante todo un lugar donde los niños entran en comparación unos con otros y donde cada niño se compara con los demás. Por ello es muy penoso para los niños la presión de los demás cuando no pueden responder de la manera que se espera de ellos.

No son sólo los padres y los maestros los que hacen comparaciones, también las hacen los propios niños. Hemos de ir con mucha cautela respecto a este tema, ya que las comparaciones pueden inducir al niño a copiar lo que otros hacen, destruyendo su propia originalidad y espontaneidad. Lo más importante es que el niño no bloquee su capacidad creativa.

Las comparaciones pueden inducir al niño a copiar lo que otros hacen, destruyendo su propia originalidad y espontaneidad.

La socialización del niño en la escuela
La socialización del niño en la escuela

Integrarse en el grupo

En estas edades, el niño empieza a identificarse con un grupo diferente a la familia y busca su lugar dentro de él.

Damos gran valor a pertenecer a un grupo y a llevar a cabo un proyecto común, por lo que contar con la aprobación de los miembros del grupo resulta gratificante.

Las amistades se van afianzando en esta edad. Los amigos ayudan al niño a ser razonable en el juego, a obedecer las reglas y a compartir el esfuerzo y el éxito. Se agudizan tanto el espíritu de competición como el de cooperación.

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Los amigos ayudan al niño a ser razonable en el juego, a obedecer las reglas y a compartir el esfuerzo y el éxito.

El niño va progresando hacia una situación de madurez, producto de esa combinación de rivalidad y de colaboración. La personalidad le hará inclinarse hacia un lado u otro dependiendo de su propio temperamento y de las experiencias que haya tenido con sus hermanos. En el caso de hijos únicos, podemos pensar en la familia más extensa, primos..

La mayoría de los niños de estas edades ya muestran la madurez necesaria para pasar de la competición a la colaboración, pero si no es así tampoco nos hemos de alarmar, ya que no todos maduran al mismo ritmo.

La socialización del niño en la escuela
La socialización del niño en la escuela

El rechazo a la escuela

Puede suceder que el niño manifieste que no quiere ir a la escuela y cuando esto pasa no sólo lo pasa mal el niño, sino también padres y profesores.

Generalmente, hasta que el niño plantea abiertamente el rechazo a la escuela suele dar signos de alarma que nos indican que algo no va bien.

La ansiedad que hace que un niño rechace la escuela suele formar parte de una red compleja de emociones que a veces es difícil desentrañar.

No hay remedios fáciles que sirvan para todos los casos, es necesario escuchar con mucha calma y respeto al niño. Lo que tiene que explicarnos el niño es muy importante y no siempre le resulta fácil.

Si el niño se acostumbra a no ir a la escuela es muy difícil hacerle cambiar de opinión, por lo que es fundamental evitar llegar a ese extremo. Cualquiera que sea la causa del rechazo implicará la estrecha colaboración entre la familia y escuela.

Mª Victoria Rama Hernández. Psicólogo online

Victoria Rama

Col. Nº 11543 COP
Psicóloga clínica especializada en patologías de la infancia y la adolescencia

Psicólogo infantil

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