Familias LGTB, un colectivo silenciado

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LGTB, el colectivo invisible Ser lesbiana, gay, transexual o bisexual en nuestro país parece sencillo a priori. A priori, porque aunque existen ciertos indicadores que así lo sugieren y sitúan a España en el top ten de los países “gay friendly”, una parte del colectivo se mantiene en la trastienda del sistema por miedo a la discriminación y el rechazo.

Los síntomas de que nos encontramos en vías de la plena normalización del colectivo LGTB son abundantes. Hace ya más de una década que la ley del matrimonio entre personas del mismo sexo vio la luz en España. Esta ley, según el Eurobarómetro de 2015, está ampliamente respaldada por la sociedad. En poco tiempo, numerosas personas, algunas muy notorias, han reconocido abiertamente su orientación sexual y son ejemplo de visibilidad. La nueva ley de protección a la infancia y a la adolescencia recoge el derecho al libre desarrollo de la identidad sexual. Y en cuanto a la adopción, las parejas homosexuales pueden adoptar siempre y cuando estén casadas.

Sin embargo, no todo es oro lo que reluce. La diferencia implica un coste y en este caso, la realidad de las personas LGTB no es tan sencilla como parece. Su periplo comienza cuando son niños/as y adolescentes, en escuelas e institutos, donde suelen ser víctimas de acoso escolar. Se prolonga en la juventud y la adultez, etapas en las que hasta un 50% prefiere no desvelar su identidad sexual en el ámbito laboral. Y como resultado, salir del armario se convierte en una opción amenazante, por lo que muchos optan por vivir su identidad sexual en privado, y a espaldas de la familia, los amigos o la sociedad.

“La educación establecida reproduce y transmite estereotipos y roles de género que dificultan la normalización del colectivo LGTB y dan lugar a desigualdades sociales”. (Alba Orteu)

Sexo, género e identidad sexual

LGTB, un colectivo silenciadoPartiendo de los argumentos del libro “Dibujando el género” de Gerard Coll (2016), Alba Orteu, psicóloga y Presidenta de la Sección de Psicología de las Mujeres, Géneros y Diversidades”  del Colegio Oficial de Psicología de Catalunya (COPC), define el sistema de género en función de tres dimensiones: sexo, género y orientación sexual.

El sexo viene determinado por las características biológicas, que toman significado a través del contacto con la cultura. En este estadio se incluyen las categorías de macho (XY), hembra (XX) e intersexual (XXY). Las personas intersexuales no tienen cuerpos clasificables como masculinos ni femeninos, por lo que  la atribución de género resulta problemática. En este sentido, la literatura médica reconoce muchísima variabilidad sexual y, entre otras clasificaciones, se ha planteado la existencia de 5 sexos: hombres, mujeres, pseudohermafroditas femeninas, pseudohermafroditas masculinos y verdaderos hermafroditas. Los 3 últimos estarían agrupados en la categoría de intersexuales.

El género se corresponde con la identidad y comportamiento. Se considera que si tienes cuerpo de mujer debes sentirte y comportarte como tal. Y lo mismo sucede si eres hombre. Las categorías que se relacionan con el género son hombre, mujer y personas trans. Dentro de este colectivo se pueden distinguir tres términos que en ocasiones pueden dar lugar a confusión: travesti, transexual y transgénero, y que Miquel Missé define en su libro Transexualidades (2016)

  • Travestido, o travesti es aquella persona que esporádicamente se viste y actúa con los códigos del género opuesto, aunque en su vida social y cotidiana se identifica con el género que le fue atribuido al nacer.
  • Transexual es la persona que quiere someterse a una reasignación genital y modificar su cuerpo para vivir el cuerpo que siente como propio. Su identidad de género no se corresponde con la de sus genitales. Existen personas trans que no se identifican con el género atribuido al nacer, pero tampoco con el contrario.
  • Transgénero: hace referencia a aquella persona que vive en el género opuesto al biológico, pero no modifica necesariamente su cuerpo, por lo que es un tránsito en el género.

La orientación sexual hace referencia a quién nos atrae sexualmente. Tradicionalmente se ha establecido que para alcanzar la plenitud, las mujeres deben sentirse atraídas por los hombres y viceversa. En esta dimensión se incluyen las categorías de heterosexuales, gays/homosexuales y lesbianas (aquellas personas que se sienten atraídas por personas del mismo sexo), bisexuales (se pueden sentir atraídas por una persona independientemente de su sexo)

Según Alba Orteu, los mandatos de estas 3 dimensiones -sexo, género y orientación sexual- excluyen a las personas intersexuales, trans -travesti, transexual, transgénero-, lesbianas, gays y bisexuales, como consecuencia del poderoso sistema binario de género, que trata de diferente, ambiguo y/o patológico todo aquello que escapa de sus explicaciones y de su normativa. 

“Invisibilizar supone impedir la reivindicación, la liberación y el reconocimiento de uno mismo en relación a su identidad, y a la larga conlleva un conflicto personal y social.” (A. Orteu)

Un colectivo silenciado

LGTB, un colectivo silenciadoLa invisibilidad de las personas LGTB, explica Uge Sangil, coordinadora de Educación de la FELGTB (Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales), “comienza desde el mismo momento en que nacemos, dando por sentado que la heterosexualidad o el género asignado que se nos da no cambiará nunca.

“El miedo a salir del armario se funde en nosotros y nos imposibilita mostrarnos. Tememos el rechazo de la familia y de los amigos; el acoso y la marginación. Todo ello nos provoca depresión y una vida insatisfactoria.”

En la medida en que nos podamos empoderar, reconocernos y que nos reconozcan, comenzaremos a ser más felices. Es curioso, cuando escuchamos hablar a las familias de menores trans decir que, una vez han aceptado a sus hijas e hijos, su actitud cambia y pasan de ser tristes y tímidos a alegres y comunicativos, explica Sangil.

“Las consecuencias de la LGBTI fobia en los centros son el absentismo escolar y en casos más graves, el riesgo de suicidio.” (Uge Sangil)

LGTB fobia y bullyng

LGTB, el colectivo invisible La incidencia de alumnado acosado por ser gay, lesbiana, bisexual o trans en los centros educativos es alta. Según Uge Sangil,  “las primeras motivaciones de discriminación referidas por los alumnos y las alumnas tienen que ver, por un lado, con el aspecto (no encajar en los patrones de belleza hegemónicos, el sobrepeso y, en menor medida, la higiene y el vestido) y, por otro y en igual o mayor proporción, ser o parecer lesbiana, gay o bisexual; ser un hombre que rompe con los roles de género masculinos y, en la misma línea, ser una chica que tiene relaciones sexo afectivas con muchos hombres.”

En el caso del bullying por homofobia y transfobia,  el resto de alumnos no suele inmiscuirse por temor a ser acusados de ser, al igual que la víctima, homosexuales o transexuales. Los incidentes más comunes que se producen son las agresiones verbales y físicas y las consecuencias son el absentismo escolar y en casos más graves, el riesgo de suicidio.

Hay que decir que, aunque la administración educativa, consejerías de educación y Ministerio van tomando conciencia de la situación de este alumnado y del acoso del que son víctimas los niños y jóvenes LGTB, aún queda mucho camino por recorrer. La creación de protocolos de acoso escolar, que sólo existen actualmente en Cantabria y Catalunya, las guías de prevención del ME y el teléfono de acoso escolar son imprescindibles para visibilizar y normalizar el colectivo en escuelas e institutos.

Como afirma José Ignacio Pichardo Galán, profesor de Antropología Social de la Universidad Complutense de Madrid y Coordinador de la Oficina de Diversidad Sexual e Identidad de Género de la Universidad Madrileña, “El sistema educativo aún no ha asumido plenamente que no todos los padres y madres del alumnado son heterosexuales. Pese a las transformaciones que ha vivido esta institución, la familia nuclear heterosexual se sigue presentando como el único modelo en las aulas, ya sea en los libros de texto, en el material didáctico, en los discursos del profesorado o en las actividades que se plantean”.

Concebir la diversidad es, en palabras de Juan Andrés Teno, responsable del área de Educación de la FELGTB, “un elemento enriquecedor que garantiza que el alumnado pueda actuar como agente de transformación en una sociedad que aspira a la máxima equidad e inclusión. Conocer, interiorizar y vivir la diferencia como algo positivo redunda en la mejora de la convivencia en el conjunto de la comunidad escolar y evita posibles situaciones de conflicto.”

“Pese a las transformaciones que ha vivido el sistema educativo, la familia nuclear heterosexual se sigue presentando como el único modelo en las aulas”. (José Ignacio Pichardo Galán)

Familias homoparentales

LGTB, un colectivo silenciado

Las familias homoparentales están formadas por una pareja de hombres o de mujeres que se convierten en progenitores de uno o más niños a través de la adopción, la maternidad subrogada o la inseminación artificial, en el caso de las mujeres. También se consideran familias homoparentales aquellas en las que uno de los dos miembros tiene hijos de forma natural de una relación anterior.

En el año 2011 había 21.762 matrimonios entre personas del mismo sexo (14.009 de gays y 7.663 de lesbianas) y 3.366 hijos e hijas producto de dichas unidades familiares. En 2015, el número de parejas formadas por personas del mismo sexo en España ascendía a 93.400 (0,8% respecto al total)

El Eurobarómetro de 2015 afirma que el 84% de las personas encuestadas en España se muestra favorable a la regulación del matrimonio homosexual (muy por encima de la media de los países europeos encuestados, que se sitúa en el 61%). Sin embargo, la realidad cotidiana de estas familias y de estos menores, según Juan Andrés Teno, indica que cuando se intentan reivindicar los mismos derechos y las mismas oportunidades que tiene el resto de la población, comienzan los problemas.

Las familias LGTB son, en opinión de José Ignacio Pichardo Galán “motor de cambio porque están a la avanzadilla de la sociedad”, a pesar de que protagonizan día a día una “sensación de fuerte vigilancia y control social para ser buenos padres y buenas madres”.

“Las familias homoparentales siguen sintiendo la homofobia sorda, sobre todo desde que sus hijas e hijos se incorporan a sus hogares.” (Juan Andrés Teno)

LGTB, un colectivo silenciadoLa igualdad legal que rige la vida de la ciudanía española no se ha traducido en la igualdad real del colectivo LGTBI, por ello son necesarias leyes específicas que protejan la vida de estas personas y que ya están vigentes en las comunidades autónomas de Galicia, Navarra, Cataluña, Extremadura, Madrid y Murcia.

Pero para hacer efectiva la defensa de los derechos humanos de las personas LGTBI y de sus familias es necesaria que la Ley Estatal de Igualdad LGTBI, promovida por la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Bisexuales y Transexuales (FELGTB) y que actualmente está en trámite parlamentario en el Congreso de los Diputados sea aprobada por unanimidad por parte de todos los grupos políticos, afirma J.A. Teno.

“El miedo a salir del armario se funde en nosotros y nos imposibilita mostrarnos, ya que tememos el rechazo familiar, social y laboral”. (Uge Sangil)

Discriminación laboral

LGTB, un colectivo silenciadoEl informe Aequalis, primer estudio español que recoge las mejores prácticas de diversidad LGTBI desarrolladas por las empresas y las instituciones durante el 2016, pone de manifiesto que el 50% de las personas LGTB esconde su orientación sexual en el ámbito laboral. Las razones son el miedo a la no contratación, el despido o el rechazo de compañeros y superiores.

Es el caso de Pablo y de Javier, pareja de hecho. Ambos son titulados universitarios, expertos profesionales y desarrollan su actividad en conocidas empresas. Javier ha salido del armario en todos los ámbitos, favorecido por un ambiente abierto. Pablo, en cambio, ha optado por mantener en secreto su orientación sexual en el trabajo para evitar el moving, al reconocer en su superior una clara actitud homófoba, que se manifiesta en chistes, insultos y comentarios hirientes y discriminatorios cuando se refiere al colectivo LGTB.

Cuando un niño o adolescente decide salir del armario, se aconseja a la familia que reaccione con escucha, respeto y comprensión.

Qué hacer cuando tu hijo/a sale del armario: 

 

LGTB, un colectivo silenciadoCuando un niño/a o adolescente decide salir del armario, Alba Orteu aconseja que la familia reaccione con escucha, respeto y comprensión. “A partir de ese momento puede que se den cambios favorables, o no, en la relación de la familia hacia sus hijos/as, dependiendo del posicionamiento que tomen los familiares y la reacción que hayan tenido ante la aceptación o no de la orientación sexual de su hijo/a.”

Es probable que la familia ya tenga conocimiento de la orientación de su hijo/a, y cuando se comunique la noticia, prosigue Orteu, simplemente sea una confirmación de algo que ya se sabía. En este caso, la situación no varía respecto a su hijo/a, puesto que ya se tenía conocimiento. En todo caso, es posible que se produzca una relación de mayor conocimiento, entendimiento y abertura.

Para afrontar estos retos, Alba Orteu aconseja a las familias que trabajen los siguientes aspectos, según el momento o etapa en la que se encuentre la persona:

  • En la niñez, la familia desempeña un papel fundamental en la escucha y aceptación de lo que el niño o niña expresa, siente y transmite. La familia es su guía, referente y fuente de protección. Por tanto, es importante que el niño/a la perciba como una fuente de apoyo y confianza, donde pueda depositar todas sus dudas e incertidumbres y ésta, atenderlas sin penalizar ni juzgar. Para ello, es conveniente que la familia se asesore y busque ayuda profesional, si la requieren, o soporte de otras familias que hayan vivido la misma situación.
  • La adolescencia es una etapa de cambios en la que el cuerpo se transforma, varían los referentes y se busca a los iguales para identificarse. Es fundamental que el/la adolescente encuentre un modelo adulto para proyectarse: tutor/a, profesor/a, monitor/a, amigo/a, que le sirva de guía en su camino a la transición, le oriente y escuche sin emitir juicios.
  • En la juventud y etapa adulta, el auto conocimiento adquiere gran importancia en la persona. Da sentido a su identidad en todos los aspectos, fortalece su identidad,  le empodera y ayuda a emanciparse con mayor equilibrio y serenidad.

Cuando se trata de afrontar un cambio de identidad, Orteu recomienda:

  1. Facilitar a las familias los recursos disponibles en su entorno: servicios públicos, entidades privadas, asociaciones.
  2. Dar a conocer diversas experiencias (sanitarias, familiares, educativas y personales) en materia de transexualidad infantil y juvenil, que sirvan de modelo a las familias y niños/as o adolescentes en camino a la transición y ayuden en la toma de decisiones.
  3. Mostrar los pros y contras de protocolos, guías actuales de atención sanitaria en la red pública e intervenciones quirúrgicas.
  4. Escuchar y atender a los/las menores en situación de transexualidad y a sus familias, con el objetivo de descubrir sus necesidades y actuar de forma afectiva ante sus demandas,

Se puede ser feliz fuera de la norma, concluye Orteu, si se deja de prestar importancia a lo establecido y se construyen reglas alternativas que den sentido a valores y principios que promuevan la aceptación, la inclusión social y el rechazo a cualquier tipo de violencia.

 Yolanda Sarria

Yolanda Sarria Viñolo

Periodista

 

Referencias bibliográficas, proporcionadas por Alba Orteu:

  • Coll-Planas, Gerard & Vidal, Maria (2013). Dibujando el género. Barcelona/Madrid: Egales.
  • Missé, Miquel & Coll-Planas, Gerard (ed.) (2019). El género desordenado: Críticas en torno a la patologización de la transexualidad. Madrid/Barcelona: Egales.
  • Dubar, C. (2000). La crisis de las identidades: una interpretación de una mutación. Barcelona: Bellaterra.
  • Fraisse, G. (2016). Los excesos del género: Concepto, imagen, desnudez. Madrid: Catedra.
  • Gualtero, R.D. & Soriano, A. (2013). El adolescente cautivo. Adolescentes y adultos ante el reto de crecer en la sociedad actual. Barcelona: Gedisa.
  • Lamas, M. (compiladora) (2015). El género: la construcción cultural de la diferencia sexual. México DF: UNAM.
  • Missé, M. (2013). Transexualidades. Otras miradas posibles. Madrid: Egales.

 

8 Comentarios

  1. Francisco garcia
    | Responder

    Fantástico articulo de una realidad silenciada

    • Menuda Familia
      | Responder

      Muchas gracias, Francisco.

  2. Carmen González García
    | Responder

    Me ha encantado leer el artículo Yolanda, te explica, te ayuda y te orienta perfectamente. Muchas Felicidades. Espero que este tipo de artículos sirvan para que esas mentes que permanecen estereotipadas en un concepto de familia, entiendan que hay otro concepto de vivir, de sentir y de querer tan válida y aceptable como la que ellos sienten o cren que es la “correcta o normal” y lo pongo entre comillado por que no me gusta utilizar esos términos en este concepto. Para mi y para todos tendría que ser correcto y normal todas las opciones de amar de sentir y de vivir y tiene que llegar a un estado de aceptación y comprensión para todas las personas.

    • Menuda Familia
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      Gracias, Carmen. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Pienso que todos tenemos derecho a sentir, amar y expresarnos con independencia de nuestra orientación sexual. Aún falta mucho camino por recorrer para la normalización del colectivo LGBTB, pero, como dice Alba Orteu, “se puede ser feliz fuera de la norma”.

  3. Gurutze
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    Me ha gustado mucho el planteamiento y enfoque del artículo. He echado en falta un lenguaje más riguroso. La Sexologia ofrece definiciones correctas que nos ayudarían a comprender y nombrar con corrección cada concepto.
    http://www.sexologiaenincisex.com

    Gracias por el artículo

    • Menuda Familia
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      Muchas gracias por los comentarios y aportaciones. Lo tendremos en cuenta.

  4. Ana Maria Garcia Varela
    | Responder

    Me ha ecantado el articulo, muy sencillito de etender, al alcance de cualquiera que quiera entender… muchas gracias te felicito…

    • Menuda Familia
      | Responder

      Gracias, Ana María. Es un tema muy amplio y complejo que efectivamente he sintetizado mucho.

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