Los deberes, a debate

con 1 comentario

Son muchos los padres que se sienten abrumados ante la gran cantidad de deberes que traen sus hijos a casa. Se organizan huelgas de deberes y la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa) promueve campañas para concienciar a la comunidad educativa y erradicarlos. La pregunta que nos hacemos es si los deberes son realmente necesarios, tal como están concebidos hoy día. 

Ocho de cada diez asociaciones de padres en España considera que los deberes son excesivos. Motivo más que suficiente para que la Ceapa, que agrupa a  cerca de 12.000 asociaciones de padres y madres de alumnos de enseñanza no universitaria, denuncie que tras la implantación de la LOMCE y el cambio de currículo se han incrementado las tareas escolares, en perjuicio del alumnado.

En contra de los deberes

Estos son los principales argumentos que señala la CEAPA para justificar la desaparición de los deberes aplicados sin criterio.

  • El hecho de hacer más deberes no garantiza el éxito escolar.
  • Los deberes son un reflejo de un sistema educativo obsoleto que no logra asumir el currículo académico durante la jornada escolar y, en consecuencia, sobrecarga a los alumnos con tareas que “afianzan” esos aprendizajes.
  • En lugar de garantizar la igualdad de oportunidades, el actual sistema provoca desigualdades sociales al obligar a algunas familias a solicitar ayudar para la realización de las tareas escolares mediante clases particulares, academias de refuerzo, etc., independientemente de su nivel socio económico.
  • Entorpecen la conciliación familiar y generan estrés tanto en los niños como en los padres, por las largas jornadas laborales y la falta de tiempo disponible.

    Los deberes son reflejo de un sistema educativo que no logra asumir el currículo académico y sobrecarga a los alumnos con tareas que “afianzan” los aprendizajes, según la CEAPA.

Los deberes, a debate

Deberes y estrés 

España es el quinto país de la Unión Europea,  según la OCDE, donde los estudiantes dedican más tiempo a hacer los deberes: un promedio semanal de 6,5 horas, lo que representa casi dos horas más que el conjunto. Tal vez por eso, la OMS (Organización Mundial de la Salud) ya advirtió en 2016 que el porcentaje de estudiantes españoles que padece estrés es también uno de los más elevados de Europa, con un aumento de patologías asociadas: dolores de cabeza y de espalda, malestar abdominal, mareos, tristeza, tensión, nerviosismo…

El porcentaje de estudiantes españoles que padece estrés es uno de los más elevados de Europa, según la OMS.

Los deberes, a debate

Padres helicóptero

Para ayudar a los hijos a sobrellevar con éxito los deberes, ha aparecido una figura muy conocida ya en EE.UU, de reciente aparición en España, denominada “padre helicóptero”. Este tipo de progenitor es hiperprotector y “sobrevuela” constantemente sobre la vida de sus hijos para complacer todas sus necesidades. Si ese es tu caso, cuidado. Porque los hijos se acostumbrarán rápidamente a demandar tu presencia incondicional para hacer, deshacer, supervisar y repasar todos sus deberes. ¡Hasta que te canses! Para estos casos, la pedagoga Carme Pau recomienda a los padres que colaboren si quieren con sus hijos sólo para la resolución de una duda, pero que en modo alguno se sienten junto al niño/a para hacer las tareas de forma conjunta. La razón es que los deberes pretenden fomentar la autonomía en el niño y conseguir que sea capaz de resolver determinadas situaciones por sí mismo. Si los padres hacemos los deberes por ellos, rompemos la finalidad del ejercicio.

“Tras la jornada escolar, los niños deberían realizar otras actividades que les son más estimulantes y enriquecedoras y que les ayudan a alcanzar las tan comentadas inteligencias múltiples.” Carme Pau

Conseguir el equilibrio

El éxito escolar, según los especialistas, no pasa obligatoriamente por realizar un sinfín de tareas una vez finalizadas las clases. En este sentido, Carme Pau, considera que las campañas contra los deberes son positivas en cuanto que pretenden mejorar la educación de los hijos y confluyen los intereses de la familia con la escuela. “Son útiles para concienciar a los colegios de que no se pueden poner deberes sin criterio, objetivos muy concretos, y de manera que parecen más bien un castigo que una actividad de ayuda.”
“Es cierto que los deberes – subraya Pau– marcan unas rutinas de interiorización de lo aprendido en la escuela y favorecen la autonomía en los niños. Sin embargo,  estas rutinas pueden ser sustituidas mediante la creación de un espacio y un tiempo para la lectura diaria, tanto o más beneficiosa que los propios deberes”.
“Los deberes sistemáticos no tienen razón de ser. Tras la jornada escolar, los niños deberían tener la oportunidad de realizar otras actividades que les son más estimulantes y enriquecedoras y que les ayudan a alcanzar las tan comentadas inteligencias múltiples”, concluye Carme Pau.

Yolanda Sarria Viñolo

Yolanda Sarria Viñolo

Periodista

Pedagogo online

Un comentario

  1. Brigi
    | Responder

    Muy bueno, pienso lo mismo, los deberes son un suplicio y pedir ayuda para ellos. Es una responsabilidad de hijos y de padres también.

Dejar un comentario