Micromachismos, cómo detectarlos

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MicromachismosLos micromachismos son actitudes sexistas encubiertas y socialmente aceptadas que tienen gran impacto en nuestras vidas. Aprender a reconocerlos nos ayuda a erradicar los esteorotipos, a empoderarnos. Y dicho sea de paso, a mostrar un buen ejemplo a nuestros hijos e hijas que vienen detrás, para los que somos un modelo.

Las mujeres no hemos de esperar ni un minuto más para reconocernos, igualarnos y que nos igualen socialmente al hombre; asumir la diferencia de nuestra esencia -la famosa discriminación positiva- y enarbolar nuestros derechos.

Sólo desde la identificación de los pequeños actos machistas -no necesariamente violentos en el sentido que los entendemos- que se producen en nuestra vida diaria, seremos capaces de eliminar tanto los pequeños como los grandes, que en ninguno de los casos debemos soportar.

El artículo 14 de la Constitución Española de 1978 ya reconocía la igualdad a las mujeres, pero no ha sido hasta la Ley Orgánica 1/2014, de 28 de diciembre de Medidas de Protección Integral contra la violencia de género y la posterior Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres cuando se empezó a desarrollar dicha norma, es decir, más de una veintena de años después. Eso nos da una idea de la dejación que hemos hecho durante años como sociedad para que el problema de la falta de igualdad, la existencia de violencia en el hogar o fuera de él y los micromachismos crecieran exponencialmente.

Micromachismos

Y de lo que hablamos no es de feminismo: confundir el machismo con lo opuesto al feminismo, desde el punto de vista social es un gran error. El primero establece el predominio del hombre sobre las mujeres y se da tanto en hombres como en mujeres; el segundo reivindica el papel de la mujer y su toma de conciencia como grupo humano con capacidades y derechos reservados históricamente a los varones.

Cada vez que nos dejamos llevar por estereotipos, perdemos una oportunidad para la eliminación radical de la subordinación de la mujer -a veces sólo por una cuestión biológica- y las relaciones de poder del hombre sobre ella, ambas incrustadas en nuestra sociedad machista y patriarcal durante años, y defendidas históricamente al más alto nivel, tanto por hombres como por mujeres: filósofos, autoridades, Iglesia, etc. Esos estereotipos o categorías resultan más gravosos si los identificamos dentro del ámbito familiar y pensamos en los menores que rodean a las familias, menores que son víctimas directas y aprendientes de dichos estereotipos, micromachismos o violencias.

Cada vez que nos dejamos llevar por estereotipos, perdemos una oportunidad para la eliminación radical de la subordinación de la mujer.

Esteorotipos comunes:

  • Los hombres son más fuertes físicamente, más autoritarios, más discretos, más organizados.
  • Las mujeres son más sensibles, más delicadas, más indiscretas.
  • Las mujeres se encargan mejor de los cuidados de los que le rodean: hijos, padres, maridos…
  • Los hombres son los que han sustentado económicamente a la familia.
  • Las mujeres son más pacientes.
  • Las mujeres sirven a los demás mejor que los hombres.
  • Los hombres lo son más si utilizan un lenguaje sexista.
  • Las actitudes celosas representan manifestaciones de amor.
  • Los hombres son más valientes.
  • Las mujeres son más completas con la compañía de un hombre.
  • Las mujeres renuncian a todo por el amor romántico.
  • Es necesario padecer para mantener una relación.

Os proporcionamos un link esclarecedor de algunos estereotipos:

http://dones.gencat.cat/web/.content/03_ambits/docs/exposicio_violencia_masclista.pdf

Los micromachismos son difíciles de detectar o de identificar porque se encuadran en una relación matrimonial o de pareja.

Pongamos también ejemplos de cómo esos estereotipos inciden en las acciones de los hombres contra la mujer, ejemplos, algunos de ellos, extrapolados de sentencias firmes sobre violencia machista, para que los lectores se den cuenta de los micromachismos o violencias que son difíciles de detectar o de identificar porque se encuadran en una relación matrimonial o de pareja.

Micromachismos, ¿los reconoces?

  • Controlar los movimientos de la mujer.
  • Indicar con quién se puede relacionar y con quién no.
  • Indicar cómo vestir.
  • Negar a la mujer la posibilidad de maquillarse, cortarse el pelo, llevar falda.
  • Acompañar agresividad.
  • Mantener relaciones sexuales a pesar de no consentir de grado la mujer.
  • Amenazas: “si me echan del piso yo iré a la cárcel pero yo a ti te mato”, “te va a venir una sorpresa que vas a llorar lágrimas de sangre”…
  • Controlar los horarios y su dinero.
  • Controlar su móvil y sus redes sociales, con control de contraseñas.
  • Anularla frente a terceros.
  • Tener la dinámica de desaprobar sus decisiones o no contar con ellas.
  • Control económico, en exclusiva, del hombre en la actividad familiar y de la percepción económica de la mujer, sin dar explicaciones de sus propios ingresos.

Sólo el aumento de participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones, acceso al poder y en la toma de conciencia del poder que individual y colectivamente ostentan para recuperar su propia dignidad como personas será lo que las empoderará para evitar estas situaciones.

Otra cosa importantísima a añadir: tenemos hoy en día un reconocimiento legislativo, al que tendemos, de la igualdad de la mujer y la erradicación de la violencia machista; ¿pero alguien ha pensado en el reconocimiento de estatus de la mujer, en su más amplio sentido -trabajo, recursos, posiciones de poder- al que deberíamos también tender? Quizá ese pudiera ser el objeto, en adelante, de un próximo análisis jurídico.

María Pastor Santana. Abogado de familia online

María Pastor Santana

Abogada Colegiada 1275 ICAMAT

Especialista en Derecho Civil y Derecho Penal.

Especialista en Derecho de Menores, Violencia Doméstica y de Género.

abogado de familia online

2 Comentarios

  1. Lourdes
    | Responder

    Perdona, María, ahí no veo ningún micromachismo. Sé cuál es la definición , pero visto así, cada vez tengo más claro que este vocablo le resta importancia a la gravedad de todas estas “situaciones cotidianas”. Yo veo:
    Intimidación
    Acoso
    Control
    Agresión sexual
    Amenazas…
    Delitos tipificados en el código penal, no?
    Micromachismo entiendo que es otra cosa… chistes de mal gusto sobre mujeres.. separar juguetes por sexo; en una reunión con mayoría de mujeres y pocos hombres dirigirse a uno de ellos… es lo que entiendo yo.
    Gracias por vuestro trabajo. 😉

  2. Toño
    | Responder

    Con profesionales como Maria, seguro que se avanzará en la dirección correcta para solucionar esta lacra.

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