Entrevista a Mónica Manso, doula

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“La maternidad acompañada se vive mucho mejor y es más placentera.”

Entrevista a Mónica MansoEs posible que la palabra doula te suene, incluso puede que te haya asistido una en alguno de tus partos, o que tú misma seas doula. O no, puede que nunca hayas oído hablar de las doulas. En cualquiera de los casos, te encantará leer la entrevista con Mónica Manso, una doula con gran experiencia y trayectoria, coach de maternidad y terapeuta Gestalt, que  está a la cabeza de la web Maternidad consciente.

¿Cómo me explicarías qué es y qué hace una doula?
Una doula es una mujer que acompaña a otras mujeres durante el proceso de la maternidad, desde el embarazo, parto y post parto, hasta la crianza. El acompañamiento es emocional e informativo. La palabra que se usa actualmente y que creo que se ajusta más que doula es “acompañante maternal”.
¿De dónde surge la necesidad de la doula?
La necesidad de la doula aparece cuando todo el proceso del embarazo, el nacimiento y la lactancia se empiezan a tecnificar a nivel médico, más o menos a partir de los años sesenta, las mujeres dejan de parir en casa y acuden al hospital. De la medicalización de este proceso, unido al éxodo a las ciudades, a las grandes metrópolis, donde las mujeres estamos muy aisladas, y a veces solas, surge la necesidad de llenar un vacío emocional que no cubre el personal sanitario.  Los cambios emocionales, mentales, e incluso espirituales que se mueven cuando una mujer se convierte en madre, no están amparados por el personal médico.

La doula acompaña a la mujer durante todo el proceso del embarazo, el parto y la crianza de los hijos, centrándose en los aspectos emocionales.

Este acompañamiento lo puede realizar la familia más cercana. Sin embargo, muchas mujeres eligen a una doula.
Las doulas hacemos una labor de mucha escucha, no juzgamos ni interferimos, animamos a la mujer a encontrar sus necesidades y a que vaya a por ellas. Seguro que habrá madres, o hermanas o amigas que puedan desempeñar esta labor perfectamente, pero a veces no es tan fácil encontrar el espacio en el que simplemente puedas expresarte y poner palabras a lo que te está sucediendo. La maternidad acompañada se vive mucho mejor y es más placentera.
¿Y qué es lo que no hace una doula?
Una doula no intervine en ningún aspecto relacionado con la labor del personal médico y sanitario. No hace tactos, no establece diagnósticos, ni nada que haga una comadrona o una ginecóloga. Su labor se centra únicamente en lo emocional. Todas las asociaciones de doulas que hay en España, o prácticamente todas, tienen un código ético a seguir.
¿Qué formación debe tener una doula?
La formación de doula suele durar un año, con unas cien horas de trabajo aproximadamente. Se forma en la fisiología del embarazo, el parto, el post parto, la lactancia, la crianza, y también en metodologías de acompañamiento emocional, como pueden ser el coaching, o la escucha. Las formaciones también profundizan en el autoconocimiento personal. Una doula tiene que conocerse muy bien para acompañar sin interferir ni proyectar.
Eres la autora del precioso Mantra de la cesárea. ¿Cómo viviste el hecho de que se viralizara y recorriera el mundo?
El mantra de la cesárea surgió en un momento de conexión, de canalización. Siento que se escribió a través de mí. Suena muy espiritual, pero realmente es así. Es un poema muy sencillo y para nada imaginé que se haría viral. Cuando los likes se multiplicaban por mil en Facebook, lo viví como algo curioso que nunca me había pasado, divertido, halagador. También me sentí muy honrada de que se compartiera y de que ayudara a tantas mujeres a cicatrizar un poquito la herida de la cesárea.
Reivindicas el auto cuidado sin culpa.
El auto cuidado en la mujer, más cuando eres madre, es muy importante para nutrir nuestras fuentes de energía y ser capaces de dar, sin acabar extenuadas. Sin el auto cuidado, la paciencia y el humor que requiere el cuidado de los hijos desaparecen. Y como nadie nos ha enseñado a hacerlo, tenemos que aprender.
¿Qué destacarías de tus años como doula?
Lo mejor como doula es asistir a un nacimiento. Presenciar el momento exacto en el que empieza a nacer un bebé, en que asoma, corona, y, poco a poco, va emergiendo del cuerpo de la madre. Ver cómo reacciona al mundo, cómo abre sus ojos, llora, mueve las manos y, finalmente, lo colocan sobre la madre, ante su mirada de sorpresa y emoción.
¿Y lo más duro de ser doula?
Que la vida y la muerte son dos caras de la misma moneda y en ocasiones podemos presenciar partos muy difíciles. Un parto no siempre es bonito e ideal. Eso hay que tenerlo muy en cuenta cuando una se convierte en doula y hay que decir un SÍ a todo.
Mónica Manso es formadora de doulas. Recientemente, ha publicado “Agenda libro para un embarazo consciente”, junto a Yadday Hermoso, y ha lanzado un curso online de embarazo consciente y unas preciosas videocápsulas, donde nos da tips para vivir plenamente la maternidad.

Lucrecia Armeñanzas

Lucrecia Armeñanzas

Profesora y Periodista

Psicologia online

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